A partir de indicadores
proporcionados por el observatorio “Argentinos por la Educación” y el Registro
Civil del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, durante 2025 se instaló en la
agenda pública local la problemática de la baja natalidad y su impacto directo: el descenso de la matrícula en las escuelas primarias de gestión estatal.
Es importante aclarar que, si
bien la problemática se presentó de forma monocausal, otros factores que han
contribuido al descenso de matrícula fueron: el desplazamiento de alumnos hacia
la gestión privada, la migración de familias por falta de empleo, la emergencia
habitacional y el elevado costo de vida en la Ciudad.
Con los indicadores de
natalidad y la intención de mejorar la distribución de los recursos, El
Ministerio de Educación fundamentó la implementación de cambios estructurales,
tales como la conversión de escuelas de jornada simple a completa, la fusión de
secciones y, hasta el cierre de la Escuela N.º 16 “Fray Justo Santa María de
Oro” DE 14. Estas medidas han generado el rechazo de diversas comunidades
educativas, quienes advierten sobre la unilateralidad de las decisiones, el
aumento de la ratio alumno/docente, la pérdida de los vínculos de pertenencia y
las dificultades en la logística familiar.
Ante este complejo escenario, la
promoción de la escuela a través de canales digitales y servicios de mensajería
emergió como una estrategia de visibilización. La exposición de proyectos
institucionales, recursos, clases y programas busca generar pertenencia de las familias,
mejorar la reputación de la institución y atraer nuevas familias. Con este propósito, algunas instituciones
revitalizaron sus blogs institucionales, crearon perfiles en Instagram y, en menor
proporción, listas de difusión en WhatsApp.
Esta estrategia de
comunicación representa una oportunidad sustancial para reposicionar al
bibliotecario escolar como un especialista en la mediación de contenidos y no
meramente como un gestor de colecciones y préstamos. A través de sus
publicaciones, la biblioteca visibiliza el acervo, los servicios y los
productos, así como los procesos de aprendizaje interdisciplinario que allí se
desarrollan; elementos que, de otro modo, permanecerían ajenos a gran parte de
la comunidad.
Respecto a la presencia en
línea, si la institución ya posee canales oficiales, no se recomienda la
apertura de perfiles independientes que puedan atomizar la comunicación. Sin
embargo, cuando coexisten cuentas propias, la gestión debe fundamentarse en la
complementariedad pedagógica para evitar la redundancia.
Como consideración final, la
institución debe implementar encuestas a las familias ingresantes. Esta
herramienta permitirá recolectar datos fehacientes sobre la incidencia de las
redes sociales en el proceso de elección escolar, validando el impacto de la
visibilidad digital en la sostenibilidad de la escuela pública.
Mariano Damián Barberán Zangaro
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